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martes, 9 de diciembre de 2008

ORGASMO FEMENINO.......

Para mis amigas....sin comentarios.....jajaja
Ricardo

Cierto es que son muchas las mujeres que dicen jamás haber experimentado un orgasmo, aun cuando lo intentaron por todos los medios. Pero antes que nada, debería preguntarse qué la hace estar tan segura de que nunca ha tenido un orgasmo.
Sucede que, según señalan muchos sexólogos, a sus consultorios concurren muchas mujeres que se quejan, inicialmente, de que nunca han tenido un orgasmo, aunque luego comentan haber experimentado sensaciones similares a las de un orgasmo.


El problema, es que muchas de ellas no tienen una idea realista de lo que es un orgasmo pues, a diferencia de lo que señala el sentido popular, los orgasmos no siempre hacen ‘ver las estrellas’ y ‘llegar al cielo’.
Pero también es posible que usted sea una de las cientos de miles de mujeres alrededor del mundo que jamás han podido, efectivamente, experimentar la sensación de un orgasmo.

En estos casos, libros, recomendaciones médicas, sugerencias de amigos, hierbas, inciensos, y demás elementos, formaron seguramente parte de su búsqueda, aunque el resultado fue siempre estéril, y por demás frustrante.

En busca del orgasmo
Llegar al orgasmo no es una ciencia ni un privilegio de pocas. Sobre todo, cuando se ponen en práctica ciertas acciones que podrían predisponer mejor a su cuerpo para el momento en que se esté llegando al clímax sexual.

1. La masturbación
En primer lugar, sería bueno probar con la masturbación, pues muchas mujeres encuentran más fácil tener un orgasmo teniendo sexo con sí mismas, es decir mediante la masturbación, que manteniendo sexo con otra persona.
En este sentido, sería bueno probar con los vibradores, especialmente con aquellos más útiles para las mujeres a las que les cuesta mantener un orgasmo, como por ejemplo los que combinan el estímulo vaginal y clitorideo, y en donde cada forma de estimulación posee sistemas de control separados, para que pueda adaptarse más específicamente a las necesidades de cada cuerpo.

2. La comunicación
Por supuesto, la mayoría de las mujeres buscarán también alcanzar el orgasmo en una relación de pareja. Sin embargo, a menudo, las mujeres tienen dificultades para llegar al orgasmo con sus parejas por el hecho de que ellas no están seguras de cómo comunicarle lo que más le gusta, o bien lo que más le disgusta.
Por eso, si apreciaría experimentar con algo nuevo, o bien dejar de hacer algo que le causa displacer, no debería dudar en comunicarlo.
En este sentido, si tiene problemas, debería preguntarse cómo es la comunicación con él. Por ejemplo, cuando algo no le agrada… ¿cómo permite que su pareja lo sepa? O, por el contrario, ¿cómo permite que su pareja sepa cuando algo le sienta especialmente bien?

También es muy común que, a menudo, por el hecho de que la presión por tener un orgasmo sea tan grande, muchas mujeres (y hombres) se encuentren a sí mismas diciendo a sus parejas que de hecho han tenido orgasmos, cuando en realidad jamás los experimentaron realmente, sólo por el hecho de hacer que la otra persona se sienta bien.
Lamentablemente, es cierto que muchas veces cuesta mucho decir estas verdades a la pareja, pues cuando ellos se enteran suelen creer que una no los quiere sexualmente, pues si él le resulta atractivo se supone que usted habría tenido un orgasmo.

Sin embargo, siempre debería ser honesta con usted misma y repensar si alguna vez se animó a comentarles a sus amantes que en realidad nunca había tenido un orgasmo. Sucede que si usted no oculta su problema, es más posible que ambos trabajen en conjunto en pos de solucionar el problema.

Pero además, muchos hombres tienen una extraordinaria habilidad para realizar a sus parejas maniobras que ellas nunca podrían hacer por sí mismas, mediante las cuales tal vez sea posible que lleguen al orgasmo. No sólo le pueden brindar sexo oral, sino también utilizar sus dedos para llegar al punto G y continuar incluso cuando usted ya habría parado.

3. La predisposición
También debería preguntarse cuán buena es usted siendo ‘egoísta’ y dedicándose solo a recibir placer ¿Siente como si siempre necesitara dar antes que recibir? ¿Podría estar -cómodamente- una noche entera en la cual usted nunca, o casi nunca, toque ni estimule a su pareja, sino que este se ocupe totalmente del tema y la estimule a usted?
Sucede que, en muchas oportunidades, las mujeres experimentan dificultades para tener un orgasmo sólo porque ellas se sienten incómodas en su posición de receptoras. Por eso, el aprendizaje sobre cómo relajarse y gozar del momento, dejándole el trabajo al ‘otro’, puede ser clave para sortear estas barreras.

4. La relajación
Además, sería bueno que se pregunte cómo sabe realmente cuándo está relajada. Esto es importante porque tener un orgasmo es, en parte, una respuesta física a un estímulo, con lo que si una puede aprender a relajarse lo suficiente, el cuerpo tendrá, naturalmente, una mejor respuesta.
Para relajarse, algunas mujeres han encontrado que son necesarias dos diferentes formas de estímulo. Uno de estos tipos de estímulo, son aquellos que podrían hacerla sensibilizarse lo suficiente como para llegar al orgasmo, mientras que la otra forma de estímulo está diseñada para ‘distraer’ al cerebro permitiendo así que sea el cuerpo quien tome el control.

Por ejemplo, algunas mujeres que están muy incómodas con el estímulo anal, han encontrado que ese mismo estímulo anal combinado con el sexo oral, les permitía de hecho llegar al orgasmo.

En suma…
Más allá de todo, sería importante que no se desespere por tratar de alcanzar el orgasmo. Si lo piensa bien, se dará cuenta de que esto es muy importante, pero… ¿Cuáles serían las grandes diferencias que podría tener en su vida después de haber tenido un orgasmo? ¿Cómo mejorará su vida general? ¿Qué cosa se imagina que podría cambiar tanto?
En muchas oportunidades, habrá que, simplemente, poner en práctica estas sugerencias, y luego esperar sin ansiedades o desesperación, pues el orgasmo podría llegar justamente en el momento menos esperado.

lunes, 8 de diciembre de 2008

TIPS SEXUALES

Saludos amigos....
Gracias Pau por tan lindo correo...
Cuidate....
UN tema interesante para Ustedes...
Ricardo


Para que el placer te dure...Tips para gozar de sexo prolongado

Los hombres y las mujeres están programados biológicamente de forma diferente para disfrutar el sexo. Ellos tienden a precipitarse, y ellas prefieren el ritmo sosegado. Aquí van algunas sugerencias para aprovechar la energía de la pasión y para calmar las urgencias del ardor.

Cantidad y calidad
El placer sensual gana en cantidad y calidad, cuando se nutre con los ingredientes adecuados, se lo sazona bien y se lo cuece a fuego lento. En la cama, las prisas, el nerviosismo y la improvisación suelen ser enemigas del disfrute.“En materia sexual, la regla de oro es 'cuanto más pausado y lento sea el precalentamiento, más intenso y explosivo será el ardor'”, señala la psicóloga María Hidalgo, experta en terapias de pareja.Hidalgo recomienda una serie de tácticas para que el placer se prolongue e intensifique al máximo:


• Habla de tus deseos
Expresa los juegos eróticos que te gustan sin tapujos ni temores, ya que en una pareja compenetrada en el terreno sexual debe existir una mutua aceptación. La mayoría de los hombres disfrutan complaciendo a sus compañeras sexuales y les gusta saber cómo satisfacerlas. Pero “cada mujer es un mundo”: lo que “las vuelve locas” a algunas, produce rechazo en otras, añade la experta. Por ello es importante que cada uno conozca las preferencias del otro.•


Pon tiempo y atención
Para disfrutar de una sesión prolongada de disfrute entre dos personas conviene estar descansado, tener bastante tiempo por delante y seguir la premisa de “disfruto dándote placer”, en lugar de procurar encender una pasión desbordante y buscar el clímax automático. La idea de que ambos miembros de la pareja deben disfrutar al mismo tiempo y alcanzar el orgasmo simultáneo, está cayendo en desuso. Cada persona tiene su propio ritmo, y para llegar a la cima del placer hay que conocerlo y respetarlo.•

Llena tus pulmones de erotismo
Aprender a respirar adecuadamente, sin prisas ni sobresaltos, mientras mantienes relaciones sexuales. Es una de las llaves para relajarse, alejar la ansiedad por el resultado y aumentar las sensaciones placenteras. Una respiración profunda, lenta y acompasada, que se realice con disfrute y siendo consciente de cómo el aire llena y vacía los pulmones, no sólo aumenta la sensación de calma –y el en hombre reduce la urgencia eyaculatoria-, sino que además, hace que el cuerpo se vuelva más sensitivo, al estimular la circulación de la sangre y la percepción de los terminales nerviosos.

• Posturas, detenciones, lentitud
Cualquiera que sea la postura sexual que adopte la pareja sus movimientos han de ser muy lentos y voluptuosos. Este ritmo es esencial para prolongar la sensación placentera y reforzar la intimidad.

Algunos de los principales saboteadores del placer sexual son el proponerse el orgasmo como único objetivo, obsesionarse con retrasar el clímax o repetirlo, y la precipitación o la aproximación directa, o lo que se llama vulgarmente “ir al grano”.También conspiran contra el disfrute compartido la falta de imaginación, naturalidad, higiene o sensibilidad, el exceso de inhibiciones, la torpeza y la rutina, así como pensar sólo en las propias necesidades, dejando de lado las de la pareja o plantear exigencias que la otra persona no desea satisfacer.

Por eso no olvides descartar las conductas y actitudes enemigas del goce. El empeño por alcanzar el clímax cuanto antes y a toda costa, puede hacer que se desaproveche el goce previo. En cambio, cuanto más tiempo y atención se dediquen a los juegos eróticos preliminares y se viva la situación con los cinco sentidos, más intenso será el placer.

FERNANDA.....

A mi me gusto.....y a Ustedes??
Ricardo







domingo, 7 de diciembre de 2008

NUESTRA BUSQUEDA

SAludos amigos,, creo importante repetir este mensaje inicial, pues por la cantidad de nuevos temas, ya no aparece en la pagina inicial .

Un saludo cordial a todos los visitantes de este blog...
Lo he creado con el fin de compartir este tipo de fantasias, he encontrado en la red muchisimos mensajes, relatos, y observaciones referentes a este tema...

Ver a mi esposa teniendo sexo con otros hombre delante mio....

Si te suena muy raro el tema.. si crees que solo soy un pervertido, si no es comprensible para ti este tipo de fantasias, te pido de la manera mas cordial, abandones mi blog....

Aca solo deseo compartir con personas y parejas y con gustos similares,personas que hayan vivido este tipo de experiencias....que nos puedan dejar una luz de entendimiento...
por que nos gusta esto??
que placer encontramos en algo asi?
cuales son las causas psicologicas que nos impulsan a esta fantasia?
Amamos o no a nuestra pareja?
Estamos concientes de los problemas afectivos, psicologicos y de salud que pueden provocar?

Alguna pareja puede contarnos su experiencia dentro de este campo?
Debo adelantar que nosotros hemos tenido ya varias experiencias, las mismas que prometo contarlas en detalle dentro de poco, y solo decir que, si bien al comienzo mi esposa me decia que estaba loco, que no la queria, etc, etc,,, hoy disfruta de una sexualidad mas abierta, compartimos mas francamente nuestros deseos y la verdad , no nos ha causado ningun problema posterior.

Que buscamos? un hombre culto,atractivo, dotado, entre 35 y 45, que viva preferiblemente en quito, que le interese un trio hmh, con mi esposa, no buscamos nada homo, no drogas, no dinero, no problemas, mucha discrecion de lado y lado.

Si estas dentro de esos parametros y te interesa la idea, escribenos a espossa@hotmail.com o dejanos aca un comentario con tis datos.


este es el motivo de mi blog....compartir experiencias, criterios, fotos, relatos, todo lo que ustedes quieran....saludos cordiales.... Ricardo

SUNNY......

Espero les guste......
Ricardo







EN EL CINE.....

Somos una pareja que tenemos seis años de casados, y vivimos una relación sin conflictos, sexo regular y placentero, Desde hace algún tiempo, José Luis y yo comenzamos a comprar revistas del movimiento Swinger, gente que hace intercambio de pareja y en ocasiones todo eso termina en formidables orgías, cosa que cada vez que cogíamos nos calentaba más y más hasta desear tener a un tipo o a una chica más en la cama, hasta que un día José Luis fue a la ciudad y compró un consolador. Cada vez que cogíamos, simulábamos con el consolador a otro hombre más con nosotros, fantaseábamos con mucha gente o situaciones enormemente eróticas para llevar nuestra excitación a niveles insospechados; por ejemplo, que yo me vestía de puta y me paraba en cualquier esquina y alguien me preguntaba cuanto le cobraba por cogerme, o que trabajaba en un bar como mesera, entonces los clientes me manoseaban y me llevaban a la cama, etc.


Fue entonces cuando comenzamos a visitar bares nocturnos, quizás las primeras veces me daba mucha pena entrar a esos lugares, ya que la educación que recibí de pequeña era muy estricta, pero poco a poco me fui acoplando, lo hacíamos cada viernes o sábado. Íbamos vestidos de forma normal y cómoda, pero poco a poco fui vistiéndome de forma más provocativa, hasta verme muy puta, falditas muy cortas que cada vez que me sentaba o paraba, se me veía todo mi culo ,tanguitas o sin ellas, pero siempre con pantimedias. Pienso que realmente me veía vestida como una real puta, pero mis movimientos y mis acciones no eran como tal, por eso llamaba más la atención de los hombres, me veían constantemente y cada vez que lo hacían, ligeramente abría más las piernas para que me pudieran admirar todo, eso me gusta mucho, al grado que siempre que regresábamos a casa llegaba súper mojada, muchas veces me vine en plenos bares mientras era observada por alguien y manoseada por José Luis, que él siempre me decía que me comportara como una puta, porque realmente eso era .


Increíblemente sus palabras y sus acciones encendían en mi interior un fuego y una necesidad de coger que siempre me dejaba temblando no solo del deseo de ser vista como puta, sino de los múltiples orgasmos que me provocaba y me sigue provocando hasta la fecha.

Así transcurrimos gran parte de nuestra vida sexual durante mucho tiempo, pero siempre existió el gusanito por parte de ambos de hacer mucho más cosas, cosas más atrevidas y cachondas.


Fue un día que decidimos entrar a un cine porno. Por la misma ubicación del cine, vimos que la gente que lo frecuentaba eran en su mayoría hombres de bajos recursos (pero eso sí, muy calientes). Pero fue grande nuestra sorpresa al ver que al cine entraba precisamente ese día una parejita, cosa que nos dio valor para llevar a cabo una de nuestras tantas fantasías


José Luis me insistió mucho en que entráramos al cine precisamente ese día, lógicamente me negué rotundamente (aunque por dentro, la idea de estar ahí me excitaba). No paso mucho tiempo cuando me volvió a insistir, pero en esta ocasión estábamos cogiendo, yo le respondí que sí, que si me gustaría estar en el cine pero que me vistiera de puta para que todos los hombres me vieran y me desearan.





Decidimos ir al cine un miércoles, ese día me fui vestida de manera más recatada, una falda larga y una blusa holgada. Llevaba puesta una tanguita de color blanco y doble pantimedia. Al entrar al cine, nos sentamos como a la mitad de las butacas y en una zona donde, por la falta de luz, apenas y nos veíamos el uno al otro, excepto cuando la película nos presentaba alguna escena con demasiado brillo. Frente a José Luis se sentó un tipo de gorra, quizás de unos 35 años o menos. No le dimos la mayor importancia. Comenzaron a pasar en la pantalla escenas muy eróticas que me llevaron a imaginarme que yo era la protagonista de esa película. Al voltear a ver a José Luis, note que se estaba excitando porque al tocarle su pito estaba poniéndose duro, el tipo de enfrente casi había volteado su cabeza como la chica del exorcista, me estaba viendo descaradamente, lentamente hacía movimientos para que mi falda se fuera abriendo poco a poco y cada vez que yo lo hacía, el tipo volteaba más tratando de verme las piernas. Le susurré al oído, pero algo fuerte para que el tipo me lograra escuchar; "¿Pepe, me molestan las pantimedias, me das permiso de quitarmelas?".





La sola idea de quitarme las pantimedias frente a un extraño y en esas condiciones me excito tanto que me moje solo de pensarlo. Como ya lo habíamos planeado, Pepe me dijo que sí y sin más ni más me abrió completamente la falda. Para no verme muy obvia y que la demás gente no viera mi espectáculo, me fui bajando y quitando las pantimedias poco a poco hasta que logré quitármelas completamente. Y aún cuando me quita las pantimedias, me deje la falda completamente abierta, el tipo de enfrente no hacía otra cosa más que mirar, al poco rato, vi como se abrió su pantalón y sacó su pito, se lo comenzó a jugar de una manera muy rápida y excitante.





Tuve entonces un orgasmo riquísimo. A los 5 minutos encendieron las luces, había terminado la primer película y ni siquiera supimos de que se trato. Cuando comenzó la siguiente función, Pepe y yo estábamos súper calientes y estábamos a punto de salirnos, cuando nuevamente llegó el tipo de enfrente y nos quedamos un rato más. Para ese momento, estaba yo tan, pero tan caliente que estaba dispuesta a hacer cualquier cosa. Yo misma me abrí la falda y también me abrí de piernas, me estiré lo más que pude y cruce mis piernas como las cruza cualquier hombre, entonces mi rodilla quedaba cerca de su cabeza y ya era más descarado al voltear a verme. Pepe no dejaba de acariciarme las piernas cuando las tenía abiertas, su mano no solo recorría todo mi muslo, mi rodilla y llegaba su mano hasta mi tobillo, sino que también me acariciaba la panocha de una manera muy descarada, como invitando al tipo de enfrente. Ligeramente el muy atrevido estiró una de sus manos y logró tocar parte de mi rodilla, al sentir sus dedos, traté de acercarme más a él, lo cual noto de inmediato. Por su parte Pepe también al darse cuenta, más me apretaba mi pierna y más me excitaba yo.



No paso mucho rato cuando el tipo estiró perfectamente sus dedos y comenzó a acariciarme la pantorrilla; primero muy despacio, luego más y más rápido, subió sus dedos a mi rodilla y avanzó quizás hasta medio muslo. Pepe me incitaba a que no quitara mi pierna, pero yo en cambio no quería que solo me jugara una pierna, así es que constantemente cambiaba yo las piernas, es decir, bajaba una de ellas y cruzaba la otra.

Fue un momento eróticamente placentero y grandioso. Eso si, no duró más de 15 minutos, yo estaba que reventaba de excitación y Pepe también. Nos paramos intempestivamente de las butacas, salimos del cine y nos dirigimos a casa. Ya estando ahí, apagamos completamente las luces, nuevamente me puse un vestido semitransparente, unos tacones altos e hicimos el amor en una ventana que da a la calle principal. No se si alguien nos pudo ver, pero eso también nos excita mucho, cogíamos poco y nos venimos en orgasmos que todavía al recordarlos, siento el mismo escalofrío.